Paisajes distorsionados
Paisajes distorsionados explora el paisaje como un estado de transformación en lugar de una visión fija. El proyecto se mueve entre terrenos doblados oscuros, color atmosférico fresco y texturas comprimidas que sugieren geografía aérea, crecimiento mineral, movimiento de agua y erosión digital. No ofrece un lugar reconocible. En cambio, construye una geografía emocional: paisajes que se sienten recordados, dañados, imaginados o generados por la presión.
El color juega un papel importante en este proyecto. Los pasajes turqueses, verdes, negros y tonales pálidos crean una sensación de profundidad y temperatura, como si el terreno estuviera iluminado desde dentro o visto a través de capas de atmósfera. El trabajo contiene una tensión entre la belleza y la perturbación. Sus superficies son seductoras, pero también se sienten inestables, como si el paisaje se está formando y disolviéndose al mismo tiempo.
En el marco de una exposición, los paisajes distorsionados pueden presentarse como una meditación sobre la imagen contemporánea de la naturaleza. Pertenece a un momento en que el paisaje ya no se observa solo; se procesa, simula, fractura y reconstruye. Para coleccionistas, espacios de hospitalidad, galerías y consultores de arte, el proyecto ofrece arte paisajístico abstracto con una fuerte presencia espacial y una tranquila sensación de inquietud ambiental.